Problemas ortodóncicos y ortopédicos

Siguiendo con los consejos para estos días sobre autodiagnóstico de nuestra boca, hoy vamos a tratar de distinguir problemas ortodóncicos y ortopédicos de los dientes y huesos maxilares.


En primer lugar, lo que nos puede resultar más evidente y llamar más nuestra atención es si nuestros dientes están apiñados o torcidos. Esto no es sólo un problema estético, sino que el apiñamiento dental facilita el acúmulo de placa bacteriana entre los dientes y dificulta la higiene oral. Consecuentemente, aumenta la aparición de caries y de la enfermedad periodontal.

Sin embargo, hay ciertos problemas ortodóncicos/ortopédicos menos evidentes y que pueden repercutir negativamente en varios aspectos como dificultar la masticación, dolor muscular y degeneración de la articulación de la boca, sobrecarga de los dientes con desgastes excesivos o posibilidad de fracturas e incluso manifestaciones estéticas.

En este caso, vamos a hablar de la mordida cruzada. Lo normal es que los dientes de la arcada superior “muerdan” por fuera de los dientes de la arcada inferior, desde los dientes de delante hasta los molares más posteriores. Cuando al ocluir la posición de los dientes es al contrario, se dice que están en mordida cruzada. Puede ocurrir en un sólo diente o en varios. Si se produce en los dientes delanteros, la mandíbula tiende a crecer hacia delante y la barbilla adquiere una posición demasiado adelantada. Si la mordida cruzada tiene lugar en los dientes posteriores (molares y premolares), se produce un desvío de la parte inferior de la boca hacia el lado afectado. Además de esta desviación, el maxilar superior verá frenado su crecimiento hacia ese lado. Al no poder desarrollarse por completo el paladar, habrá menos espacio para los dientes superiores, dando lugar a una falta de espacio.

Si viéramos la erupción de los dientes y el crecimiento de los huesos maxilares como una secuencia de pasos, al generarse un error en uno de dichos pasos, puede dar lugar a un fallo en cadena que agrave la situación.

Hay determinados problemas ortodóncicos que tratados a tiempo se consiguen resolver completamente. Ahí reside la importancia de acudir a revisiones periódicas en el dentista, para detectar precozmente estas maloclusiones y tratarlas de la forma más eficaz.

En estos días continuaremos hablando de otras maloclusiones y sus repercusiones, así como de otros problemas bucales.

Entradas destacadas
Entradas recientes