AUTODIAGNÓSTICO DE PROBLEMAS BUCODENTALES

Estos días de confinamiento pueden ser buenos para prestar más atención a nuestro cuerpo y hacernos nosotros mismos un chequeo general para atender a señales que pueden avisarnos de posibles problemas de salud.


Por lo que respecta a la boca, un simple examen visual, ayudados por una buena luz y el mango de una cuchara para separar mejillas y la lengua, puede darnos mucha información sobre las posibles patologías que podamos tener en la boca a pesar de no tener molestias aparentes.


Las dos patologías mas frecuentes que afectan a la boca son: la caries y la enfermedad periodontal. Veamos como podemos sospechar que podemos padecerlas, aunque el diagnóstico definitivo, por supuesto, lo tendrá que hacer el dentista.


LA CARIES

En lo primero que nos tenemos que fijar para poder detectar posibles caries es en cambios de color de la superficie del diente. No todas las manchas del diente tienen por qué ser caries, pero muchas caries se inician con un cambio de color de la superficie dental.

Manchas blancas, marrones o negras, puede indicar que se está iniciando una caries en ese punto.

La retención excesiva de comida entre dos piezas dentales, puede ser debida a una caries en esa zona.

Cualquier cavidad en la superficie del diente, suele deberse a una caries avanzada.

Los problemas de sensibilidad o dolor dental, espontáneo, a la masticación, o por estímulos térmicos como el frio o el calor, pueden estar motivados por caries.


LA ENFERMEDAD PERIODONTAL

Todos sabemos que la caries es un problema muy frecuente y que afecta a casi al 100% de la población, pero quizás no sepáis que la enfermedad periodontal es casi tan frecuente como la caries, bien es verdad que afecta mucho más a adultos que a niños o jóvenes, pero es una enfermedad que puede generar muchos problemas en la boca y es una causa frecuente de pérdida de piezas dentales. Además, hoy sabemos que se relaciona con enfermedades como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, problemas del embarazo, el alzheimer, entre otras.

Es una enfermedad que cursa sin generar molestias al paciente durante mucho tiempo, y ese es el motivo por el que frecuentemente se diagnostica demasiado tarde, si el paciente no acude a su dentista para hacer revisiones periódicas.

La enfermedad periodontal es la que afecta a los tejidos que rodean al diente, es decir, la encía, el ligamento periodontal y el hueso.

Vamos a ver como podemos sospechar que tenemos una enfermedad periodontal.

El primer síntoma que debe hacernos sospechar es el sangrado de las encías. Una encía sana no debe sangrar ni al cepillado ni durante la masticación ni de forma espontánea. La encía sangra porque se inflama (gingivitis) y esta es la manifestación inicial de la enfermedad periodontal. La gingivitis es un problema que si se trata a tiempo no genera problemas irreversibles, si la dejamos evolucionar, sí que aparecerán problemas con destrucción de tejidos.

La hipertrofia (encías demasiado gruesas), o lo contrario, encías retraídas que dejan ver parte de la raíz del diente, puede deberse a diferentes causas, pero una de ellas es la enfermedad periodontal.

- El mal olor (halitosis) o la supuración entra la encía y el diente, puede ser por enfermedad periodontal avanzada.

- El dolor en una pieza dental aparentemente sana y sin caries, puede ser por EP (enfermedad periodontal)

- Que los dientes cambien su posición en la boca o que se empiecen a separar los incisivos superiores, puede deberse a EP.

- Un diente que se mueve de forma anormal, frecuentemente es un síntoma claro de EP avanzada. Esta sería una fase en la que ya se ha destruido parte del ligamento periodontal y el hueso que rodea al diente.

La EP se puede manifestar de muchas formas y será el dentista quien tenga que hacer el diagnóstico, pero recordad, el síntoma más claro de que podéis estar desarrollando una EP, es el sangrado de las encías. No le quitéis importancia a este síntoma.

En la EP, el tratamiento temprano de la misma, es fundamental para evitar problemas irreversibles.


Espero que estas nociones os ayuden a hacer un autodiagnóstico que al menos, os debe animar a consultar a vuestro dentista


En los próximos días seguiremos hablando de otros problemas de la boca.

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